Hola amig@s,

Gracias a Ozu pude conocer el shamisen musical de la época. Luego sería Mizoguchi y posteriormente Kurosawa el que se haría cargo de traer lo mejor de este panorama musical. Lo mío fue un amor a primera vista, de los que se incrementan con el paso del tiempo. Para los nipones, el sonido es sagrado. Desde el fragor de la tormenta, el gruñido del pavo o la nota que sostiene la cantante. Recuerdo que de muy joven, quizá a principios de la década de los 90, me deleitaba escuchar esta “banda sonora”. Me impresionó sobremanera. Como para muchos, los cineastas del siglo pasado fueron mi llave para penetrar en el mundo de la música clásica de Japón. Ahora entiendo por qué el shamisen es definido como un viaje a lo más profundo del folclore de Japón. Esta música tiene una larga historia. Y mucha miga. Si consiguen conectar con este estilo melódico, con este insólito brío, algo se despierta en el alma. La puerta del Sol Naciente y su influencia, quedarán para siempre abiertas en ti.

https://es.wikipedia.org/wiki/Shamisen